martes, 16 de noviembre de 2010

un transeúnte sin esperanza

como me encantaba
cuando por tus pequeños labios
escapaba el humo
el tabaco extinguido.

como torcias tu boca
para no molestar
y adornabas todo
con una mueca tierna.

en la monstruosidad
de este recoveco
mas eran tus pasos
la unica luz.

por otro lado
vivo.

te puedo regañar
te puedo enseñar
te puedo odiar
no te puedo odiar.

si movías la cadera tan sensualmente
si brillabas como un mar tragado por el crepúsculo
si eras tanto que muchos no percibían eso de vos
¿porque yo, que si lo notaba, que si lo resaltaba, no pude ser tu par?

y yo
retorciendome de melancolía
tomaba ese verano y lo tiraba por la borda
me congelaba en tu conjuro
frenaba mi cuerpo
y era dinamita mi mente perversa
enferma
obsesiva
nerviosa.

yo era un transeúnte sin esperanza
logré conseguir la paz romántica que anhelaba
pero la tenía tan cerca
que no pude aprehnderla
tomarla
arrebatarla
llevarla conmigo.

alguna vez
muriendo por ahí
o simplemente ríendome sin saber
ríendome sin saber por qué, te volví a ver

No hay comentarios:

Publicar un comentario